A muchas personas se les dice que su malestar respiratorio es sólo parte de una “fase de recuperación”.
Que el cuerpo “se arreglará solo”.
Pero para muchas personas, ese período de espera se convierte en meses o años de incomodidad.
¿Por qué?
Porque cuando la mucosidad permanece demasiado tiempo, los pulmones no siempre la eliminan de manera eficiente por sí solos, especialmente después de la exposición repetida al humo, la contaminación, las enfermedades o el aire seco.
Esperar no siempre significa sanar.
A veces, simplemente significa que nada cambia .